El SUEÑO DE CHITA (Tempranillo): Es el anhelo del animal por pertenecer a la civilización. Adaptamos de esa forma nuestro tempranillo más salvaje en un vino sofisticado e imponente. Cosechamos este Tempranillo, logicamente, mucho antes que las malbec y el resto de las tintas. Buscamos buena acidez teniendo en cuenta la madurez tánica también. Al ser una variedad de ciclos largos, tuvimos que trabajarla con mucha atención para que llegue a la botella con la terminación que buscabamos. La trabajamos dentro de huevos de concreto de forma manual y tratando de mover lo menos posible. En este periodo puede comportarse un poco duro el vino aún, pero creemos que es una versión fascinante y elegante.
Ubicación: Paraja Altamira, San Carlos, Valle de Uco, Mendoza. Altitud: 1.100 metros sobre el nivel del mar. Conducción: Parrales de 50 años. Rendimiento: 5.000 Kg. /Hectárea. Crianza: 8 meses en huevo de concreto.




